Es fundamental abrir un amplio debate social para decidir qué queremos que sea Valladolid

0
218

“El Norte de Castilla”

Hace solo siete años Ángela de Miguel contribuyó a crear Negotia Abogados, la empresa que dirige, y hoy afronta el reto de presidir la patronal vallisoletana, la CVE. Un cargo este que lleva aparejada la obligación de defender el honor de un sector, el empresarial, que ni siquiera en tiempos de crisis es visto con buenos ojos. Partidaria del diálogo y de la búsqueda de puntos de encuentro, ha creado en la CVE la comisión ‘Ciudad Próspera’ para pensar sobre el futuro de Valladolid. Pero está convencida de que el gran debate que se necesita tiene que ser patrocinado por el alcalde, para que los distintos sectores sociales puedan poner en común sus puntos de vista y decidir, entre todos, qué ciudad queremos los vallisoletanos para el futuro y cómo podemos conseguirla.

La presidenta de la CVE no se hace falsas ilusiones y es bien consciente de las dificultades que lastran los sueños. En el caso de Valladolid, resalta la evidencia de que esta es una tierra «muy individualista», lo que perjudica el esfuerzo común. «Los grandes objetivos solo se alcanzan trabajando juntos, y en la medida en la que no siempre somos capaces, todo se complica mucho», opina. Y eso cuando no se cuelan entre medias los recelos o la envidia. «Nos cuesta entender que el beneficio del de al lado favorece a los demás. La generosidad ayuda a que a todos nos vaya mejor».

Esa generosidad debería incluir, también, la capacidad para entenderse con los otros, más allá de las diferencias. Y, sobre todo, tendría que comprender que las críticas son saludables, y que no deben interpretarse como si fueran balazos en medio de una batalla. «Aquí es muy frecuente que si tienes una diferencia con una persona en una cuestión, esa persona sea vetada para todo, y eso es un gran error. Hay que escuchar y estar abiertos a las aportaciones de los demás». Y, sin embargo, no es esto lo que los ciudadanos se encuentran habitualmente en su ciudad o en su país. «Uno de los mayores problemas de España es que el poder político ha intentado acallar a la sociedad civil. A veces parece que cualquier crítica es un enfrentamiento y no es así».

Y eso ni es bueno para reflexionar sobre lo que ha pasado, ni ayuda a buscar soluciones para el futuro. De Miguel cree que se ha pensado demasiado poco sobre las causas y los efectos de la situación que está tocando vivir. «Las crisis son una oportunidad para analizar en profundidad lo que hemos hecho mal, para evitar que se repita. Y este trabajo en España lo hemos afrontado solo a medias». En España, y en Valladolid. Por eso reclama una gran «puesta en común» con la sociedad en su conjunto para analizar el modelo de ciudad y de provincia que se quiere y decidir qué pasos se deben dar para acercarse a él. «Sería muy sano que el alcalde pilotara una discusión colectiva con representantes de todos los sectores de Valladolid. Estoy convencida de que saldrían muchos elementos de acuerdo».

A quienes pudieran pensar que no hace falta modificar nada, la presidenta de la CVE les recuerda que el cambio no siempre depende de la propia voluntad. «El modelo de ciudad tiene que cambiar porque nos obligan las circunstancias», asegura. Y pone un ejemplo local: el vaciamiento del centro de Valladolid como consecuencia del traslado de servicios administrativos a las afueras, un fenómeno que le preocupa de forma especial. «Que los grandes centros administrativos van a salir del centro es una decisión tomada y una realidad. No tiene sentido lamentarnos ya. Lo que sí debemos hacer es buscar alternativas. Debemos analizar lo que ha ocurrido en otras ciudades que han pasado por una situación similar, porque algunas han logrado superarlo».

SUS PROPUESTAS

  1. Cambio de talante. Las administraciones deben estar abiertas a la sociedad y entender la crítica como una aportación constructiva y no como un enfrentamiento.
  2. Aprender a trabajar en común. «Esta es una tierra individualista pero los grandes objetivos sólo se logran trabajando juntos».
  3. Turismo. Crear una marca única que unifique el turismo de Valladolid y de la provincia.
  4. Impulsar una tarjeta conjunta de servicios para los turistas que incluya una amplia oferta de actividades públicas y privadas. «Es el modo de lograr que los visitantes pernocten más aquí».
  5. Impulsar el emprendimiento. «En nuestra sociedad el riesgo está penalizado y hay mucho miedo al fracaso».
  6. Universidad. Facilitar una mayor relación con las empresas.
  7. Suelo industrial. Reducir su precio vuelve a ser una opción interesante.

 

Fuente: http://www.elnortedecastilla.es/