Más vale prevenir que curar…también en la abogacía

0
153
revista recoletas

Lo sabemos. Sabemos que en medicina es casi tan importante la prevención como la cura. Tener a buenos profesionales de la salud dispuestos a chequearnos y aconsejarnos para que los achaques sean los menos posibles es fundamental. Pues en la abogacía, pasa lo mismo. Aunque no lo parezca, también se puede tener un buen abogado que evite la “maldición” de ir a juicio, con el desgaste emocional, temporal y económico que supone. Es lo que llamamos la abogacía preventiva.

En Negotia Abogados, un bufete vallisoletano pero con vocación de ámbito estatal (ya tenemos sede en Madrid y Palencia), lo sabemos y por eso la prevención es uno de nuestros ejes fundamentales en los que basamos el ejercicio de nuestra profesión. Las cuatro socias que conformamos el bufete somos expertas procesalistas, así que no nos asusta ir a juicio. Pero sabemos que el interés de nuestros clientes, el 99% de las veces, es evitar llegar a los juzgados. Como los médicos, no nos asusta operar, pero la cuestión es prevenir para intentar no entrar en quirófano.

Es una cuestión de buen servicio, de buen hacer, respecto a nuestros clientes (velar por sus intereses es lo prioritario para nosotros) pero también de Responsabilidad Social Corporativa (RSC). Y créanme si les digo que si hay un oficio que en su ADN lleve la RSC este es el de la abogacía. Nuestra profesión, como la medicina, es eminentemente vocacional y con un gran contenido social. De entrada, trabajamos con personas. Y lo que tratamos con nuestra práctica es mejorar la vida de nuestros clientes, y, la mayor parte de las veces, de la sociedad en general. De una manera u otra, en algún momento, todos los abogados hemos contribuido a mejorar la sociedad, defendiendo derechos de todo tipo: económicos, sociales, ambientales, humanos…

Uno de los ámbitos donde más fácilmente podemos actuar es en ofrecer asesoramiento jurídico a aquellas personas que más lo necesitan. Esta es una excelente opción de RSC para un bufete, fácil de implantar, sobre todo en los despachos pequeños. Tres ejemplos que llevamos a cabo desde Negotia Abogados desde hace años: colaboramos con asociaciones de mujeres víctimas de violencia de género ofreciendo asistencia jurídica gratuita a las víctimas, apoyamos a los pacientes engañados o estafados por las cadenas dentales a través de la plataforma AFECADE o estamos a disposición de todo el mundo a través del consultorio jurídico del periódico vallisoletano El Norte de Castilla, donde los ciudadanos pueden exponer sus dudas jurídicas sin coste alguno para ellos. Muchos son los campos donde los abogados podemos colaborar.

Nada de esto sería posible sin dos conceptos básicos para conseguir esa prevención de la que hablamos al principio: la formación y la innovación. Un abogado, de nuevo como un médico, debe estar en constante modo de aprendizaje. No solo porque la legislación varía constantemente, si no porque afortunadamente nuestra práctica va incorporando métodos a veces importados de otras disciplinas como por ejemplo el Derecho Colaborativo. Que, en el fondo, lo que persigue es precisamente priorizar los verdaderos intereses de nuestros clientes.

Y la pata de la innovación es, también, fundamental. ¿Un despacho de abogados innovando? Por supuesto. La innovación no es solo patrimonio de las empresas tecnológicas o científicas. Innovar es romperse la cabeza para encontrar la manera que nuestros clientes tengan las mayores facilidades a la hora de acceder a un servicio de asesoramiento legal (como, por ejemplo, con la tarjeta NegotiaPlus, una tarjeta prepago que permite tener asesoramiento a bajo coste y pagar solo por lo que se necesita a través de un servicio de consultas on line).

De hecho, ¿hay mayor innovación en abogacía que la prevención para evitar ir a juicio? Así, cerramos el círculo de lo que para Negotia Abogados es nuestra razón de ser: dar los pasos necesarios para defender los intereses de nuestros clientes teniendo en cuenta sus necesidades legales y económicas, por supuesto, pero también humanas y emocionales.

Ángela de Miguel, socia directora de Negotia Abogados