Preferentes y obligaciones subordinadas: Escándalo tras escándalo

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El informe de la CNVM sobre la revisión de la operativa de case de operaciones entre clientes de instrumentos híbridos.

El día 20 de octubre pudimos leer en el diario El Mundo, en su versión digital, un artículo que rezaba ¡No doy crédito! elaborado por el redactor jefe de la sección de economía, Francisco Pascual, en el que incluían un informe elaborado en el año 2011 por la Comisión Nacional del Mercado de Valores de 26 de septiembre sobre la revisión de la operativa de case de operaciones entre clientes de instrumentos híbridos (participaciones preferentes y obligaciones subordinadas).

Este informe fue remitido a la Audiencia Nacional en el mes de mayo del presente año, analizado y examinado en la causa que se investiga el escándalo sobre la salida a Bolsa de la entidad Bankia. Hasta ahora disponíamos de él de manera sesgada, puesto que gran parte de su contenido había sido eliminado.

Pero hoy sabemos “todo” acerca de este informe y lo que aconteció por aquél entonces.

El objeto del informe, tal y como en él se indica fue que la CNMV (i) conociera la situación del sector, sus planes de desarrollo y verificar el grado de seguimiento de las pautas establecidas por la CNMW, (ii) detectar las mala prácticas e el proceso de comercialización posterior al momento de la emisión de este tipo de productos y (iii) establecer criterio y formular propuestas de actuación coherentes.

En primer lugar, una de las cosas que más me llama la atención del informe es el volumen de emisiones destinadas a inversores minoristas y su distribución en tiempo. No hace mucho el Dr. José Francisco Bellod Redondo, miembro del Grupo de Investigación “Economía, Territorio y Medio Ambiente” de UPCT en su artículo denominado “Participaciones Preferentes: La nefasta experiencia española” advirtió que en “… el año 2009, ya en plena crisis económica, es el año que bate todos los récords en la emisión de este tipo de activos (refiriéndose a las participaciones preferentes): los mercados financieros mayoristas se habían cerrado a razón de la quiebra de Lehman Brothers, así que podemos suponer que buena parte de las “participaciones” emitidas ese año fueron comercializadas entre clientes minoristas.”

Es decir, ante la caída de los fondos de inversión europeos en el año 2008, y la caída del banco mayorista Lehman Brothers, y ante la imposibilidad de poder acceder a financiación, las entidades españolas, mayoritariamente las cajas, y en aras a cumplir el Acuerdo de Basilea, comienzan a “colocar” sus participaciones preferentes y obligaciones subordinadas a sus clientes de toda la vida, abusando de su confianza.

Ahora bien, además la suscripción de los títulos de las participaciones preferentes y obligaciones subordinadas se hizo de una manera correcta, o por el contrario, las valoraciones de cada título no se correspondían con su valor real.

La CNMV de 26 de septiembre de 2011 distingue entre tres grandes grupos de entidades en función de los mecanismos utilizados a la hora de valorar este tipo de productos; (i) por un lado, entidades que no casan operaciones entre clientes de venta contra ordenes de compra de otros clientes, no generando así un conflicto de interés entre clientes de la misma entidad; (ii) aquellas entidades que intermedian operaciones a través de plataforma multilateral SENDM; y por último, donde se encuentran la gran mayoría de ellas, (iii) entidades que utilizan sistemas internos para el case de operaciones en mercado secundario, sistemas muy diferentes de unas entidades a otras. En este último grupo es donde se encuentran las entidades que día a día podemos ver que están siendo condenadas a restituir las inversiones realizadas por sus cliente en este tipo de productos, y todo ello sin que hasta la fecha se conociera el alcance y resultado de este informe.

El informe destaca que dentro de este último grupo (iii) hay entidades que:

  • Siempre configuraban el valor nominal del título en el 100 % con independencia de su valor real, como es el caso de Bancaja, CAI, Penedés, Cajasol, Caja Canarias, Caja Cantabria, Caja Extremadura, Caja Asturias, Caja Murcia, Unimm, Catalunya Caixa y Caixa y Banesto.
  • Fijaban los precios por oferta y demanda, generalmente por debajo del 100 %. En este caso, Bankinter e IberCaja no cuentan ni con procedimientos, ni con información de contraste con el valor teórico. Es en este grupo donde, tal y como indica el informe “mención aparte merecen 2 entidades que señalan que el precio se fija según oferta y demanda, pero tienen constancia de que el valor teórico es interior al precio al que se están casando las operaciones. Es el caso de Caja España que dispone al menos en la parte procedente de Caja Duero de valoraciones internas inferiores. También Novacaixagalicia reconoce que los precios a los que compran los clientes están muy alejados del valor razonable, tomando como referencia de valor el precio ofrecido por las entidades de liquidez. La entidad ha identificado la existencia de un conflicto de interés…” Es decir, Caja España y Novacaixagalicia sabían en el momento en que estaban “colocando” estos productos a sus clientes que su precio no era el real, sino más bien inferior al ofertado y por el que el cliente lo suscribió. Que cada uno lo califique como quiera.
  • Aquéllas que preveían una alineación del precio de case con el valor teórico, como es el caso del BBVA.

No dudo que este informe será utilizado de manera masiva en multitud de procedimientos judiciales como prueba para acreditar la mala praxis con la que ha venido actuando los bancos y cajas de ahorro españoles en perjuicio de sus clientes, y que los Juzgados tendrán en cuenta a la hora de valorar, en cada uno de los casos, la actuación de la entidad financiera.

Ahora la pregunta que nos hacemos todos es ¿qué nos falta por saber?